Casas con niños: pequeños cambios para ganar luz y espacio

Casas con niños: pequeños cambios para ganar luz y espacio

¡Hola! Los que me seguís por Instagram sabréis que llevamos desde que acabó el confinamiento haciendo pequeños cambios en casa para ir poniendo la casa a nuestro gusto y sacarle más partido. Y es que en una casa con niños, cualquier idea para ganar espacio, sitio para guardar cosas, que todo parezca más ordenado… es una necesidad.

Durante el confinamiento, empezamos a pensar en los cambios que queríamos hacer. Llevamos más de 10 años en la casa, los peques estaban más mayores, su ropa y zapatos ocupan más, mochilas de todas clases y colores del cole, del ballet, del rugby, del gimnasio, del pilates… Así que si os pasa como nosotros y queréis hacer un cambio de look a vuestra casa o hacer una mini reforma baño en Barcelona, del dormitorio de los peques en Madrid, Málaga o San Sebastián, este post os puede servir ya que son ideas básicas que a todos nos vienen bien.

Si vais a hacer reforma y os vais a meter en tirar alguna pared o quitar un alicatado o cambiar un suelo, os recomiendo acudir a profesionales porque al final te arrepientes… Hay muchísimas empresas en cada ciudad, como reformas Barcelona.

Pues a lo que vamos… pequeños cambios en casa con la que sacarle partido y ganar espacio para los más peques. Os dejo dos de los cambios que hemos hecho, aunque hay más.

Por cierto, por si no lo visteis, os recuerdo un post con ideas para sacar partido a la entradita con niños y que esté más ordenada.

Literas y escritorios

Como ya sabéis, tengo dos hijos. Cuando nació el mayor, le compré una cama nido enorme con dos camas y tres grandes cajones. Me parecía una idea estupenda para tener una segunda cama por si hacía falta y tener espacio de almacenamiento debajo para sus zapatos, juguetes… El problema apareció al nacer la pequeña y pasarla con su hermano al dormitorio. El dormitorio no es pequeño pequeño, pero tenía un armario (que ya estaba cuando compré la casa) que ocupaba mismísimo con un fondo para jugar al escondite. Al abrir cada noche la cama nido para acostar a la peque, no me quedaba ni espacio para moverme ni pasar. Hasta le puse ruedas a la mesilla para poder moverla y abrir la cama por las noches.

Pues bien, ya son más grandes y tienen deberes después del cole. Yo tengo mi escritorio en el salón (ya que no tengo otro sitio) y lo de las tareas, la tv, intentar estudiar todos juntos… se hace bastante complicado a veces, ya que no logro concentrarme el rato que tengo libre para estudiar. La solución era ponerles un escritorio en su dormitorio. Pero si ni podía abrir la cama y pasar, imaginad meter un escritorio.

Solución:

  • Cambiar la cama nido por unas literas con otra cama más debajo por si vienen amigos a dormir.
  • Un escritorio con dos sillas
  • Cambiar el armario por otro con un fondo “normal” y mejor aprovechado que el anterior. Hasta lo que cambiado de pared para ganar espacio y aprovechar huecos
  • Estanterías y baldas para libros, juguetes, muñecos…
  • Tablero de pared para las medallas, fotos, lapiceros, gomas del pelo, libros que están leyendo en ese momento…
  • Y un mueble con cajones de plástico extraíbles para los juguetes más pequeñitos.

Ahora tienen una habitación mucho más práctica y cómoda. Os dejo algunas fotos del antes y del después.

El dormitorio antes… Ya veis que, al abrir la cama, no quedaba prácticamente espacio.

El dormitorio ahora. Os prometo que es la misma habitación jajaja. Todo blanco y gris para una habitación de niño y niña compartida.

Salón con luz y espacio

Una de las cosas que más odiaba de mi salón era la distribución. El mueble de la TV ya estaba al mudarnos y decidimos dejarlo. EL problema era que el sofá tapaba prácticamente la salida al patio por donde mis hijos pasan 500 veces diarias. Era muy incómodo, se pegaban siempre con la esquina del sofá o se llevaban puesta la mesa al sacar las bicis o patinetes para sacarlos del patio para salir. Además, era muy oscuro, no tenía luz… Nos gusta mucho comer y cenar en el salón viendo películas los fines de semana, pero la mesa era muy pequeña y al levantarse se atrancaba bastante.

Decidimos cambiar todo a blanco, darle la vuelta al salón para que el paso al patio lo tuvieran más despejado y no se pegaran con todo… Y ha sido un antes y un después. Aún me queda alguna cosilla de decoración pero estoy encantada. Lo que más rompe el color es la mesa, que es de cristal en negro con una imagen de Brooklyn que se sube y baja de manera hidráulica y nos permite comer y cenar (y hacer manualidades) a una altura sin dejarnos la espalda. El mueble en alto, es una maravilla para limpiar, y más con perros.

Y lo mejor, el sofá con una tela que se limpia estupenda y que se abre completo, para las sesiones de peli y series. Además, los laterales se abren para guardar las mantas, otros cojines, la cola de sirena del sofá de la peque…

El salón antes:

El salón después…

Espero que os de ideas. Ha sido todo bastante económico. Ya os enseñaré en otro post el baño de los peques (que aún no está acabado del todo), mi dormitorio y mi zona de estudio.

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