Conoce los trastornos de la conducta más frecuentes en adolescentes

Conoce los trastornos de la conducta más frecuentes en adolescentes

¡Hola! Imagino que en algún momento habéis escuchado hablar sobre los trastornos de la conducta, pero… ¿Sabéis de qué se trata? Estas alteraciones en el comportamiento, por lo general, son experimentados durante la etapa de la infancia o adolescencia y se trata de un conjunto de acciones que pueden generar grandes consecuencias a nivel emocional, social e incluso académico.

Cualquier pequeño o adolescente en casa puede padecer de un trastorno de conducta, de ahí la importancia de tener una buena base de conocimientos. La etapa de la adolescencia es una etapa complicada a nivel de cambios, adaptaciones a la edad casi adulta, responsabilidades, cambios físicos y hormonales que también pueden provocar distintos trastornos. Se trata de una época maravillosa pero llena de cambios, que debemos acompañar y apoyar en lo que podamos.

No necesitaremos ser un experto en la materia para ser capaces de detectar en casa o en el aula estos problemas, pero, por ejemplo, si te interesa el tema y quieres formarte, hay un máster en problemas de conducta en centros educativos en el que aprenderás los problemas de conducta más frecuentes en el aula (acoso escolar, bullying…) y cómo afrontarlos.

En este artículo compartiré contigo algunos de los trastornos más frecuentes:

Trastornos de ansiedad

Es uno de los más frecuentes afectando, según numerosos estudios, a 1 de cada 3 adolescentes.  

Habitualmente, los síntomas son parecidos a los de los adultos, aunque con algunos matices. Los principales síntomas que podemos observar son el nerviosismo, el cansancio, cambio en hábitos alimenticios, ira, irritabilidad, miedo, angustia… Pudiendo llegar en muchos casos a la dependencia de los adultos con un apego extremo, miedos extremos o al aislamiento social.

Esta ansiedad se debe normalmente a la gran cantidad de cambios físicos, personales, sociales y cognitivos que suceden a la vez en un adolescente en dicha etapa y que son complicados de asimilar y conducir en muchos casos.

Lo más adecuado es acudir a un psicólogo para que ayude y de las pautas a seguir, ya que son los que realmente nos pueden ayudar en este tema, tanto a los adolescentes como a la familia para aprender a acompañarlos y entenderlos.

Ansiedad y depresión en adolescentes

Trastornos depresivos

Afecta a un porcentaje menor que la ansiedad, pero es un problema que tenemos que tener presente y del que cada vez vemos más casos en las noticias con trágicos finales. La pandemia ha agravado estos trastornos considerablemente. De hecho, el confinamiento y la pandemia en general ha provocado que aumente los casos de depresión en adolescentes y el número de intentos de suicidio desgraciadamente. Según un informe de la Asociación Española de Pediatría las urgencias psiquiátricas en menores de edad desde que empezó la pandemia se han incrementado un 50%, algo realmente alarmante.

La OCDE ha reiterado a los países miembros la importancia de dedicar más medios económicos y humanos a la salud mental.

Os dejo un extracto de un informe publicado por UNICEF este año y que, al menos a mí, me sobrecoge:

Incluso antes de la pandemia, los niños y los jóvenes soportaban la mayor parte de los riesgos en materia de salud mental, ya que la mitad de los trastornos mentales surgen antes de los 15 años, y el 75% al principio de la edad adulta. La mayoría de las 800.000 personas que mueren por suicidio cada año son jóvenes, y las autolesiones son la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años, con tasas más altas entre las adolescentes.

UNICEF

Existen diferentes tipos como el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo, el trastorno depresivo mayor y el trastorno depresivo persistente.

El primero, se basa en comportamientos de irritabilidad persistente y episodios de descontrol.

El segundo, se hace presente como un cambio drástico en su estado de ánimo y su funcionamiento cognitivo que afecta significativamente las tareas diarias de los niños, impidiéndoles realizarlas con normalidad.

Por lo general, estos tipos de episodios tienen una máxima duración de al menos 2 semanas. Si su tiempo se alarga durante al menos un año, pasaría a tratarse como un trastorno depresivo persistente.

adolescencia depresión y ansiedad

Trastorno disocial

En este trastorno, el adolescente suele hacer caso omiso e infringir las normas sociales de forma repetitiva y como “su norma”. Normalmente, esta violación de las normas conlleva violar derechos básicos de otras personas y pueden llegar a agresiones, o a producir daños a bienes materiales e incluso a animales.

Afecta a su relación con su entorno social y académico, ya que no respetan normas y no tienen en cuenta los sentimientos del resto de personas. No tienen sentido de la culpabilidad, mienten constantemente, son arrogantes y desafiantes… no teniendo en cuenta las consecuencias que pueden tener sus actos.

Nuevamente, el psicólogo es el profesional adecuado para tratar este tipo de problema que puede tener como causas factores biológicos, sociales o psicológicos. Este tipo de trastorno también puede aparecer en la infancia siendo impulsivos, con baja tolerancia a la frustración…

Importancia de tratar a tiempo estos trastornos de conducta

Como padres, docentes e inclusive amigos de alguien con estas condiciones, es importante que aprendamos a diagnosticar a tiempo estos tipos de trastornos de conducta en niños y adolescentes.

Su detección lo antes posible puede ayudarte a buscar ayuda profesional, de lo contrario, puede agravarse la situación y perdurar toda la vida.

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