Cómo influyen los dibujos animados en el aprendizaje de los niños

Los dibujos animados son parte esencial de la infancia de cualquier pequeño, lo fueron de la nuestra, y también lo serán en nuestros hijos, nietos, etc… Y es que, aunque las caricaturas son el entretenimiento más popular para los niños desde edades tempranas, dicho entretenimiento viene acompañado de algo más. Pero ojo, no significa que deban estar todo el día viendo dibujos… Ya sabéis que la clave de todo es la moderación.

Comencemos por el hecho de que un niño puede ser estimulado desde pequeño con canciones para realizar tareas básicas, pero si estos están acompañados de dibujos animados, el efecto es mucho satisfactorio para el pequeño. Es más, si quieres que un bebé duerma, Duérmete mi niño es una canción de cuna perfecta para el arrullo que cuenta con una animación atractiva que invita al niño a dormir. Por ejemplo, en casa usamos canciones que hemos aprendido en dibujos para recoger los juguetes, para vestirse o para lavarse los dientes por ejemplo… Y van genial!!

Entre otras cosas, con la ayuda de dibujos animados, los niños pueden aprender sobre el mundo que los rodea, nuevas emociones, problemas de vida y otras cosas importantes. Hoy detallaremos un poco sobre la influencia y el aprendizaje que tienen en la vida y formación de nuestros pequeños.

 

Los dibujos animados, más allá de la diversión

Todos de adultos disfrutamos viendo películas animadas, pero nunca ha sido tan placentero y deslumbrante como cuando éramos niños. Debido a sus atractivas historias, los dibujos animados como Guau Miau, transportan a los niños al mundo de la imaginación. Y es eso precisamente lo que los adultos hemos perdido en comparación de los niños, la capacidad de imaginar e ir más allá. Si bien un niño se emociona con los juguetes e inventa sus propias historias, nada sería más único que formar parte de sus caricaturas favoritas. 

Nosotros como padres debemos tomar las riendas de lo que ven nuestros hijos, en pro de conseguir una formación llena de aprendizaje, pero no es correcto estigmatizar a los dibujos animados. En cambio, muchas veces gracias a ellos se estimula el lenguaje, la comunicación y los sentidos de los niños. 

De hecho, gran parte de esas historias simbólicas enseñan sobre la perseverancia, la determinación, el amor y la pureza de corazón. Tú deberías sentarte con ellos y ver sus dibujos animados favoritos para que entiendas su valor y recuerdes todas estas cosas maravillosas que aprendemos de ellos.

Desarrollo sensorial y motor

Los niños más pequeños aprenden nuevos sonidos, formas y colores con la ayuda de dibujos animados; también se ponen en contacto con la música de una manera diferente. Ver dibujos animados inspira a los niños a bailar y hablar en un lenguaje nuevo e imaginativo que solo ellos conocen.

A temprana edad, los niños generalmente no tienen paciencia para escuchar los cuentos largos que les leemos. En su lugar, prefieren ver dibujos animados cortos. De esa manera, mejoran el habla y el vocabulario no solo con respecto a su lengua materna, sino que también aprenden un idioma extranjero. 

 

Empatía y lecciones tempranas de vida

A medida que los niños crecen, usamos dibujos animados para mostrarles cómo funcionan las cosas en la vida real. De esta forma es posible explicarles sobre los sentimientos y las relaciones de una manera que puedan entender. 

También les mostramos cómo lidiar con ciertas situaciones y personas. Las caricaturas contienen valiosas lecciones de vida, desde aprender sobre cómo hacer amigos, aceptar y apreciar las diferencias, hasta hacer ver que mentir está mal y que siempre debemos escuchar nuestra conciencia.

Hay algunas otras que demuestran que el amor es la mayor fuerza del mundo, y que no existe una «receta secreta» que pueda garantizar el éxito en nada, todo es gracias siempre al esfuerzo, la determinación y la voluntad de hacer lo que el corazón e imaginación desean.

Aunque creas que son percepciones hechas por adultos, estás muy equivocada, las caricaturas están llenas de mensajes positivos de vida que los niños son capaces de apreciar. Nosotros, como padres, tenemos que reconocerlo y mostrarles a nuestros hijos cómo entender esas historias.

 

Expresar sentimientos y emociones

Deja que el niño hable sobre sus héroes favoritos o ayúdalos a dibujarlos, esta es la mejor manera de conectarte con tus hijos. Además, ellos también experimentan sentimientos complejos al igual que los adultos: frustración, nervios, celos, preocupación, enojo y vergüenza.

Sin embargo, los niños pequeños generalmente no tienen el vocabulario para hablar sobre cómo se sienten. En cambio, comunican sus sentimientos de otras maneras, a través de expresiones faciales, a través de su cuerpo, su comportamiento y juego. 

Desde el momento en que nacen, comienzan a aprender las habilidades emocionales que necesitan para identificar, expresar y manejar sus sentimientos. Es aquí donde los dibujos animados cumplen una tarea importante. A través de ellos, pueden aprender a manejar sus sentimientos de manera positiva y constructiva, siempre de la mano de la guía de sus padres. 

 


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