El dormitorio en verano: ¿cómo decorarlo para dormir bien en las noches calurosas?
¡Hola! Cuando hace mucho calor por las noches, incluso el dormitorio más bonito puede no ser el mejor para el descanso. El calor se mantiene acumulado sobre todo en las paredes, la ropa de cama gruesa, las colchas pesadas y las cortinas que limitan la circulación del aire. Los colores oscuros, el exceso de objetos decorativos alrededor de la cama, la luz intensa y el desorden visual también pueden acabar dificultando la relajación nocturna. Por eso, en verano conviene decorar el dormitorio de manera que propicie una ventilación constante y, al mismo tiempo, haga que el espacio resulte visualmente ligero y favorezca la tranquilidad. Te cuento algunos consejos para preparar el dormitorio para el verano sin tener que hacer reformas ni incurrir en grandes gastos, tanto para tu dormitorio como para el de los peques.
¿Qué ropa de cama elegir para el dormitorio en verano?
En verano, lo que más importa son los elementos con los que el cuerpo está en contacto durante toda la noche. Un edredón grueso, ropa de cama pesada y colchas cálidas pueden provocar una desagradable sensación de calor excesivo, incluso si la habitación se ha ventilado bien de antemano. Por tanto, es recomendable prescindir de mantas gruesas, cubrecamas de felpa y tejidos oscuros.
La ropa de cama de colores claros, una colcha ligera y fundas sencillas harán que la cama tenga un aspecto fresco y limpio, y que el dormitorio se vea ordenado. Por eso, en verano es mejor elegir ropa de cama ligera, confeccionada con tejidos transpirables. Los tejidos naturales, como el algodón o el lino, son una buena opción, ya que son transpirables, agradables al tacto y no retienen demasiado calor. Añade una sábana fina y una colcha que, durante el día, tenga únicamente una función decorativa y no aporte calor adicional a la cama por la noche.
¿Cómo refrescar el dormitorio en verano sin aire acondicionado?
Durante el día, conviene evitar que el calor entre en el dormitorio, y por la noche, en cambio, hay que ayudar a que lo abandone. Por la mañana y a última hora de la tarde, abre las ventanas, crea una corriente de aire y ventila la habitación. Por otro lado, cuando haga más calor, protege las ventanas del sol. Unas cortinas ligeras, estores o persianas harán que la habitación se caliente menos, pero sin abrumar visualmente el interior como lo hacen las telas gruesas y oscuras.
Con la ventana abierta, es recomendable colocar una mosquitera. De esta manera, podrás ventilar el dormitorio por la tarde y por la noche sin que entren mosquitos, moscas, otros insectos ni arañas. Esto es especialmente importante si la ventana da a una zona verde, como un jardín o un patio. También conviene recordar que la ventilación natural no siempre es suficiente. Un ventilador puede ayudarte a conciliar el sueño: puedes apostar por uno clásico de pie, un pequeño ventilador de sobremesa colocado junto a la cama o un ventilador de columna que ocupa menos espacio. Otra buena opción es un enfriador de aire evaporativo, es decir, un aparato con un depósito de agua o un cartucho refrigerante que proporciona un aire más agradable y fresco que la ventilación habitual.
En los días de calor, también es recomendable reducir todo lo que retenga el calor alrededor de la cama, como alfombras gruesas, mantas pesadas, colchas mullidas y el exceso de almohadas. Es mejor sustituirlas por tejidos ligeros y naturales, como el algodón, el lino, la muselina o la viscosa fina. Son más agradables para la piel que los tejidos gruesos y densos, y no dan esa sensación de calor excesivo. Cuantos menos tejidos pesados y objetos haya cerca de la cama, más fácil será mantener una sensación de amplitud y orden en el dormitorio.

Colores y adornos que favorecen la relajación en el dormitorio
En verano, el dormitorio no debe estar recargado de adornos, pero eso no significa que tenga que ser completamente blanco o estar vacío para transmitir una sensación de frescor y tranquilidad. Incorpora colores claros y suaves, como el blanco, el crudo, distintos tonos de beig, el gris claro, el azul o el verde claro. Estos tonos iluminan el interior, pero no son tan estimulantes como los colores intensos, por lo que favorecerán el descanso por la noche.
También son importantes los adornos y la iluminación. En lugar de una lámpara de techo con una luz intensa, opta por una pequeña lámpara de noche o una iluminación lateral suave. Por su parte, los adornos deben ser sencillos, pocos y hechos de materiales naturales, como, por ejemplo, una sencilla bandeja de cerámica o de mimbre para guardar pequeños objetos. En el dormitorio, quedan mejor los complementos que se mimetizan con el espacio que aquellos que llaman la atención nada más entrar en la habitación.

Decoración del dormitorio para el verano: cómo organizar el espacio
En verano, conviene dejar en el dormitorio solo aquello que realmente nos ayude a descansar. En la cama basta con ropa de cama ligera, una colcha fina y una o dos almohadas. En la mesita de noche, en lugar de muchos objetos sin ton ni son, lo mejor es dejar solo una lámpara, un libro, un vaso de agua y, si se quiere, una pequeña caja para guardar pequeños objetos. Cuantas menos cosas haya cerca de la cama, más fácil resultará desconectar de las preocupaciones del día a día por la noche. En la medida de lo posible, conviene evitar colocar más muebles, mesitas, sillones o escritorios en el dormitorio.
Preguntas frecuentes: El dormitorio en verano: ¿cómo decorarlo para dormir bien en las noches calurosas?
¿Qué tipo de ropa de cama es la más adecuada para el verano?
En verano, lo mejor es elegir ropa de cama ligera, confeccionada con tejidos transpirables. Las mejores opciones incluyen el algodón, el lino y la muselina. ¡En la colección de verano de Pepco encontrarás ropa de cama ligera a muy buen precio!
¿Cómo preparar el dormitorio para las noches de calor?
Es recomendable ventilar la habitación por la mañana y por la tarde, tapar las ventanas durante las horas más calurosas del día y optar por tejidos ligeros. También ayuda reducir el número de objetos en el dormitorio, ya que un espacio ordenado favorece la relajación.
¿Qué colores quedan bien en el dormitorio en verano?
En verano, lo ideal es decorar el dormitorio con colores claros y tranquilos, como el blanco, el crudo, el beis, el gris, el azul y el verde. Todos ellos aportan luminosidad al interior, pero no resultan agobiantes.
Soy madre, economista, profesora de economía y bloguera. En este blog escribo sobre mis andanzas como madre, ocio, manualidades, juegos, imprimibles y todo lo que se me pasa por la mente. Aunque todos los que siguen el blog me llaman Julia, la que da nombre al blog era mi bisabuela, una gran persona y maestra.



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