Experiencias originales para disfrutar en familia
Conforme los niños van creciendo, cada vez me doy más cuenta de que encontrar planes que realmente nos apetezcan a todos puede ser complicado. Cuando son pequeños casi cualquier excursión puede convertirse en una aventura, pero con adolescentes la cosa cambia: necesitamos buscar actividades diferentes, que les llamen la atención y que también podamos disfrutar los adultos.
Por eso me gusta especialmente la idea de regalar planes en lugar de cosas. En Aladinia.com podemos encontrar experiencias para disfrutar en familia, con opciones muy diferentes que permiten convertir un regalo en un día especial juntos. Y, al final, esos días son probablemente los que más recordamos con el paso del tiempo.
Además, me parece una opción especialmente interesante cuando llega ese momento en el que no sabemos qué regalar. En casa, con hijos que ya están entrando de lleno en la adolescencia, cada vez cuesta más encontrar regalos que realmente sorprendan. Una experiencia diferente puede solucionar bastante ese problema.
Regalar experiencias en lugar de acumular cosas
Cumpleaños, Navidad, buenas notas, celebraciones familiares… A lo largo del año tenemos un montón de ocasiones en las que terminamos buscando regalos.
Y llega una edad en la que empiezas a pensar: ¿de verdad necesitamos otra cosa más en casa?
Por eso regalar una experiencia tiene varias ventajas. No ocupa sitio, permite hacer algo diferente y, sobre todo, puede convertirse en un plan para compartir.
Además, no hace falta esperar a una fecha especial. También podemos elegir alguna experiencia simplemente para organizar un fin de semana diferente o aprovechar unas vacaciones.
1. Parques de aventura y actividades entre árboles
Si en vuestra familia os gustan los planes activos, los parques de aventura son una opción estupenda.
Circuitos entre árboles, puentes, tirolinas y diferentes recorridos pueden conseguir algo que no siempre es fácil: que padres e hijos participemos en la misma actividad.
Cuando vamos con adolescentes, además, podemos buscar circuitos con un poquito más de dificultad para que el plan resulte emocionante para ellos.
Eso sí, siempre conviene comprobar previamente las edades, alturas mínimas y condiciones de cada actividad.
2. Una experiencia relacionada con el motor
Este es uno de esos planes que puede convertirse en un auténtico regalo sorpresa.
Dependiendo de la edad de los participantes y de la experiencia elegida, podemos encontrar actividades relacionadas con coches deportivos, circuitos o conducción.
Si alguno en casa es aficionado al mundo del motor, puede ser una forma completamente diferente de celebrar un cumpleaños o una ocasión especial.
Y aunque la actividad principal la haga solamente uno de los miembros de la familia, podemos convertirla en una excursión y disfrutar todos del día.
3. Escape rooms para resolver un misterio juntos
Los escape rooms me parecen especialmente interesantes para hacer con hijos mayores.
Aquí no se trata simplemente de acompañarlos. Todos tenemos que participar, buscar pistas, resolver enigmas y trabajar en equipo para conseguir superar el reto.
Además, existen muchísimas temáticas diferentes, por lo que podemos elegir una aventura adaptada a los gustos de nuestra familia: misterio, historia, ciencia ficción, aventuras…
Es uno de esos planes en los que probablemente acabemos descubriendo quién mantiene la calma, quién encuentra las pistas que nadie había visto y quién intenta abrir absolutamente todo aunque no tenga ninguna relación con el juego.
4. Actividades en el agua
Si vivimos cerca del mar o estamos organizando unas vacaciones, las experiencias acuáticas nos ofrecen muchísimas posibilidades.
Podemos encontrar desde paseos en barco hasta actividades como kayak, paddle surf o excursiones relacionadas con el mar.
Aquí en la Costa del Sol tenemos la suerte de poder disfrutar de este tipo de planes durante buena parte del año, aunque evidentemente dependerá de la actividad y de las condiciones meteorológicas.
Para nosotros puede ser además una buena manera de conocer lugares que tenemos relativamente cerca desde una perspectiva completamente diferente.
5. Una excursión a caballo
Montar a caballo puede convertirse en una experiencia preciosa para hacer en familia, especialmente si elegimos una ruta por un entorno natural.
No es necesario que todos seamos expertos. Existen experiencias pensadas para personas que prácticamente no han montado nunca, aunque siempre tendremos que comprobar las condiciones concretas antes de reservar.
Puede ser una buena idea para alejarnos durante unas horas de pantallas, centros comerciales y planes más habituales.
6. Experiencias gastronómicas
No todas las experiencias familiares tienen que implicar estar saltando, escalando o haciendo deporte.
También podemos buscar un plan relacionado con la gastronomía.
Una comida especial, un brunch, una actividad culinaria o algún plan diferente relacionado con la comida puede funcionar especialmente bien cuando nuestros hijos ya son mayores.
De hecho, con adolescentes muchas veces funciona mejor proponerles ir a probar algo diferente que anunciarles una excursión cultural de ocho horas. Al menos en mi experiencia, las probabilidades de éxito aumentan considerablemente si aparece comida por medio.
7. Volar y ver todo desde otra perspectiva
Para una ocasión realmente especial podemos buscar experiencias que nos permitan contemplar un paisaje desde el aire.
Dependiendo del lugar, podemos encontrar vuelos en globo u otras actividades aéreas aptas para familias según la edad y las condiciones establecidas por cada organizador.
Es probablemente uno de esos regalos que no se olvidan fácilmente y puede ser una opción para celebrar una fecha importante.
8. Conocer nuestra propia ciudad como turistas
Muchas veces buscamos planes para las vacaciones y olvidamos todo lo que tenemos cerca de casa.
Una buena idea es organizar un auténtico día de turistas en nuestra propia ciudad o provincia.
Podemos reservar una actividad que nunca hayamos probado, visitar algún lugar pendiente, comer fuera y completar el día con una experiencia especial.
Es sorprendente la cantidad de sitios que podemos tener a menos de una hora de casa y que seguimos dejando para «algún día».
9. Una experiencia para toda la familia como regalo conjunto
Esta idea me gusta especialmente para Navidad.
En lugar de comprar varios regalos pequeños, podemos elegir entre todos una experiencia familiar y convertirla en uno de los regalos principales.
Incluso podemos preparar una pequeña tarjeta con alguna pista sobre el plan y mantener el destino o la actividad en secreto hasta el último momento.
También puede ser una buena opción como regalo de abuelos a nietos, de tíos a sobrinos o incluso para regalar entre varias personas.
10. Dejar que los adolescentes elijan
Y esta puede ser la clave para acertar cuando nuestros hijos empiezan a hacerse mayores.
En lugar de organizar siempre nosotros el plan, podemos seleccionar tres o cuatro experiencias que encajen con nuestro presupuesto y dejar que ellos decidan.
Parece una tontería, pero sentirse parte de la decisión cambia muchísimo la predisposición con la que afrontan una actividad.
Incluso podemos establecer una tradición: una vez cada cierto tiempo, un miembro diferente de la familia se encarga de elegir el próximo plan.
Los recuerdos también pueden ser un regalo
Hay juguetes que en su momento parecían imprescindibles y que ahora ni siquiera recordamos dónde terminaron. Sin embargo, seguimos hablando de determinadas excursiones, viajes o situaciones divertidas que vivimos juntos hace años.
Por eso me gusta cada vez más la idea de regalar experiencias.
No tienen que ser necesariamente espectaculares ni caras. Lo importante es encontrar algo que encaje con nuestra familia y que nos permita salir durante unas horas de nuestra rutina habitual.
Porque al final nuestros hijos crecerán, tendrán sus propios planes y probablemente cada vez será más complicado conseguir cuadrar las agendas de todos.
Mientras podamos seguir encontrando excusas para reservar un día y hacer algo juntos, creo que merece la pena aprovecharlas.
M. Ángeles es economista, profesora de Economía y creadora de Aprendiendo con Julia, blog sobre educación, adolescencia, recursos educativos y ocio en familia que publica desde hace 14 años.



Publicar comentario