Cuidado de la piel atópica en invierno

Cuidado de la piel atópica en invierno

La piel atópica es una patología de la piel, un trastorno cutáneo hereditario que hace que la piel tenga una reacción anormal, más fuerte de lo normal, a ciertos alérgenos. Este trastorno de la piel tiene como resultado una piel visiblemente enrojecida, irritada y que sufre picazón. Mi hija tiene piel atópica y por lo que nos comentó el alergólogo estaba relacionada con su alergia de nacimiento.

Un problema que se intensifica todavía más en los meses de invierno por culpa de la bajada de temperaturas y el aire seco y frío propios de esta época del año, algo que podremos aliviar con la línea de Mustela específica para el cuidado de la piel atópica en bebés.

Cómo proteger la piel atópica durante esta estación

Las pieles atópicas son las grandes sufridoras del invierno, ya que además de afectarles el frío, también lo hace la sequedad que produce la calefacción y los aires acondicionados que usamos en casa para contrarrestar las temperaturas del exterior.

Por si fuera poco, este año se une el uso masivo de los geles hidroalcohólicos que todavía resecan más nuestras manos, así como el de las mascarillas faciales, que disparan la aparición de sarpullidos y picores.

Para poner freno a estas alteraciones cutáneas y hacer frente al invierno de la mejor manera posible para nuestra piel atópica, es fundamental que cuidemos diariamente de ella con productos adecuados, como los que podemos encontrar en la farmacia online barata a los mejores precios y sin dejar de lado la calidad y eficacia.

Los imprescindibles que no pueden faltar durante el invierno son las cremas hidratantes testadas dermatológicamente, especialmente las que contienen agentes humectantes de origen vegetal como la glicerina, el aceite de oliva o el aloe vera, grandes conocidos por sus beneficios tanto en pieles normales como atópicas.

La glicerina es un remedio natural muy utilizado por ser de fácil absorción para la piel, teniendo gran capacidad para retener el agua y, por tanto, de nutrir las pieles secas; el aceite de oliva, sobre todo el virgen extra, tiene propiedades antioxidantes, mientras que el aloe vera funciona como un excelente antiinflamatorio. A mi hija le funciona bastante bien, más que nada en los pies que es la parte del cuerpo que peor se le pone. Se le llegan a crear hasta rajas en la piel.

Otra de las recomendaciones es que la crema que utilicemos no contenga colorantes ni fragancia ni parabenos que puedan alterar la ya de por sí piel sensible.

Las cremas hidratantes y emolientes serán nuestras grandes aliadas durante todo el invierno, aplicándolas siempre después del baño por todo el cuerpo, incluso semanas después aunque ya no sintamos picor.

Piernas del bebé aisladas en el fondo blanco Foto Premium

A la hora de la ducha o baño también conviene utilizar geles hipoalergénicos y tratar de evitar los jabones agresivos, así como frotar la piel con esponjas que puedan dañar la piel. Asimismo, es mejor lavarse con agua templada porque el agua demasiado caliente reseca la piel y hacerlo por un periodo de tiempo corto, de unos 10 minutos máximo y al finalizar, secarnos cuidadosamente la piel con una toalla de algodón.

Por último, pero no menos importante, también deberemos prestar atención a los tejidos con los que nos vestimos apostando por los que están confeccionados con algodón u otros materiales suaves, ligeros y naturales como la seda o el lino en vez lana o fibras sintéticas, que no nos aprieten demasiado ni nos rocen. Antes de utilizar la prenda por primera vez, deberemos lavarla para eliminar cualquier residuo que pudiera tener todavía de los tintes o los perfumes empleados en su fabricación.

Otros consejos que te ayudarán a disminuir el picor

Hay muchos pequeños gestos que pueden ser de gran ayuda para la piel atópica este invierno:

  • No te rasques porque cuanto más lo haces, más te picará. Si te cuesta mucho aguantarte, prueba aplicando una loción calmante sobre la zona.
  • Ventila la casa a menudo para compensar el ambiente seco que se produce por el uso de la calefacción. También puedes utilizar un humidificador.
  • Hidrata también tu piel desde el interior bebiendo dos litros de agua al día.
  • Prescinde de alimentos picantes, muy condimentados o con demasiada sal, que sean ácidos, como el vinagre, las frutas cítricas o el tomate.

Una piel hidratada es una piel cuidada

Para cuidar la piel atópica lo verdaderamente esencial es mantenerla siempre con el nivel de hidratación necesario siguiendo las recomendaciones anteriores, escogiendo los productos formulados para respetarla, mimarla y protegerla de la descamación, la irritación y la sequedad.

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