¡Primeros pedaleos!

La mayoría de los niños, aprenden a montar en bicicleta los 4-5 años (con ruedines), aunque los hay que empiezan antes o después. Cada niño es un mundo. Existen varios requisitos que permitirán un aprendizaje más simple y más fácil a la hora de enseñarles a montar. Para los primeros pedaleos, lo mejor es empezarcon un triciclo.

 

Aprender a pedalear

Según el nivel de desarrollo motor del peque, es posible empezar con un triciclo sobre los 2 años. Al empezar antes esta actividad hará que ya tenga integrada las secuencias de movimiento permitiendo el pedaleo y aprender a dirigir el manillar de su triciclo para girar y llevar una determinada dirección. 

 

Fuerza muscular en las piernas

El niño debe tener una fuerza lo suficientemente desarrollada para poder realizar los movimientos de pedaleo y repeticiones de los mismos. Montar en triciclo, además, ayuda a desarrollar la musculatura del niño, al igual que hacer ejercicios como saltos, motivar a jugar a diversas actividades, pasar de cuclillas a estar de pie, etc.

 

 

Aprender a arrancar la bici

¡Quizás es la etapa más dura de todas! Como decía, el niño tiene que tener suficiente fuerza en las piernas, para poder arrancar y que no se caiga. Mi hijo es lo último que aprendió y la peque todavía está en ello. Aunque esté con varios puntos de apoyo, hay que acostumbrarlos a que miren en frente, ya que la bici irá normalmente adonde miren. A mi hijo le costó bastante, ya que miraba al manillar y acaba girando y arrollando a todo el mundo.

Para aprender a arrancar, tiene que poner el pie encima del eje del pedal. De esta manera tendrá más fuerza para ejecutar la primera vuelta. Lo suyo es empezar con un llano, y después seguir con una pequeña cuesta. Poco a poco su equilibrio, su técnica y su fuerza de pedaleo mejoraran. Si podéis no los agarréis directamente a ellos, sino a la parte de detrás del sillín para que no noten cuando los sueltas y van sin ayuda. 

 

Seguir una trayectoria

Cuando ya hemos conseguido que  sepa pedalear, acelerar, frenar, hay que enseñarle a evitar los obstáculos, se puede jugar con retos como: “ir hasta el árbol, la casa del final de la calle y volver…» sin dejar de pedalear. A mis hijos les encanta ese tipo de juegos. 

 

Un triciclo a su medida

Para poner en práctica todo esto hay que también escoger bien el triciclo para sus “primeros pedaleos”. Existen 3 tipos de triciclos. Algunos son para bebés que aún no han dado los primeros pasos. El triciclo clásico es el que todos hemos usado cuando éramos pequeños. Y por último, el triciclo evolutivo, mucho más completo que los demás y del que ya os hablé en el blog hace un tiempo.  Cualquier triciclo será una buena manera de trabajar el equilibrio y la coordinación del niño y será el paso previo a la bicicleta.

 

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