Juegos de ortografía para niños: 15 ideas divertidas para aprender jugando
¡Hola! Septiembre es un poco como enero: vuelta a las rutinas, nuevos propósitos y esa sensación de que este curso sí vamos a llevarlo todo al día. Luego llega octubre y ya sabemos lo que pasa ?.
Con la vuelta al cole también vuelven los dictados, las redacciones y esas faltas de ortografía que a veces parecen haberse instalado para quedarse. Y aunque leer ayuda muchísimo a mejorar la ortografía, hay palabras y reglas que necesitan algo más de práctica.
Pero practicar ortografía no tiene por qué significar sentarse delante de una hoja y copiar veinte veces la misma palabra.
Hay muchos juegos para aprender ortografía que podemos hacer en casa o en clase y que convierten el repaso en algo bastante más entretenido. Algunos apenas necesitan material y otros podemos prepararlos en unos minutos.
Os dejo varias ideas. Y al final del post tenéis un imprimible muy divertido para descargar gratis.
1. El detective de faltas
Este juego suele funcionar especialmente bien porque aquí el niño no tiene que escribir correctamente: tiene que encontrar los errores de otra persona.
Escribimos un pequeño texto introduciendo intencionadamente varias faltas de ortografía. Pueden ser palabras con b/v, g/j, h, tildes, mayúsculas…
El reto consiste en encontrarlas todas.
Podemos añadir puntuación:
- 1 punto por cada falta encontrada.
- 1 punto extra si sabe explicar por qué está mal.
- 2 puntos extra si escribe correctamente la palabra.
Con niños mayores podemos complicarlo incluyendo errores que pasen más desapercibidos.
2. Palabras prohibidas
Elegimos una regla ortográfica que queramos trabajar. Por ejemplo, palabras que contienen B.
Durante un minuto hay que decir o escribir todas las palabras posibles que cumplan esa condición.
Después podemos cambiar:
- Palabras con V.
- Palabras que empiecen por H.
- Palabras con G.
- Palabras con J.
- Palabras con LL.
- Palabras con Y.
También podemos jugar por categorías: animales con B, alimentos con H, objetos de casa con V…
3. El bingo ortográfico
Preparamos cartones con palabras que suelen generar dudas.
En lugar de decir directamente la palabra, damos una pista:
«Animal que vuela y duerme durante el día».
El jugador tendría que localizar búho.
También podemos leer las palabras y pedir que las encuentren en su cartón o utilizar diferentes reglas ortográficas para crear bingos temáticos.
Es un juego estupendo para hacer en clase o con varios niños.
4. ¿B o V?
Un juego rapidísimo para practicar esas parejas de letras que tantos quebraderos de cabeza dan.
Preparamos dos tarjetas grandes: una B y una V.
Decimos una palabra dejando un pequeño silencio en el lugar de la letra dudosa:
«Ha…itación».
Cada jugador levanta la tarjeta que considere correcta.
Podemos hacerlo también con:
- G/J.
- LL/Y.
- C/Z.
- R/RR.
Incluso con palabras que llevan o no llevan H.
5. La palabra intrusa
Escribimos cuatro palabras. Tres están correctamente escritas y una contiene una falta.
Por ejemplo:
viaje – garaje – mensage – paisaje
Hay que descubrir cuál es la intrusa y escribirla correctamente.
Para niños mayores podemos hacer que las diferencias sean mucho menos evidentes.
6. El ahorcado ortográfico
El clásico ahorcado también puede convertirse en un juego de ortografía.
En lugar de utilizar palabras aleatorias, seleccionamos aquellas que queremos practicar.
Podemos preparar previamente una lista con palabras que contengan las reglas que estén estudiando en ese momento.
Otra opción es hacer un «ahorcado de definiciones»: damos una pequeña definición y tienen que descubrir la palabra antes de completar todas las letras.
7. Carrera de palabras
Necesitamos papel y lápiz.
Elegimos una letra o dificultad ortográfica y ponemos un minuto de tiempo.
Por ejemplo:
Palabras que lleven H.
Cada jugador escribe todas las que pueda.
Cuando termina el tiempo revisamos las respuestas. Solo suman puntos las palabras correctamente escritas.
Si dos jugadores han escrito la misma palabra, podemos dar un punto. Si alguien ha escrito una palabra que nadie más tiene, consigue dos.
8. El reto de las tildes
Escribimos varias palabras sin tilde:
- camion
- lapiz
- arbol
- musica
- telefono
- ingles
El jugador tiene que colocar las tildes donde corresponda.
Pero podemos hacerlo más interesante convirtiéndolo en un reto contrarreloj.
¿Cuántas puede corregir correctamente en 30 segundos?
Con los mayores podemos añadir palabras que no llevan tilde para que no sea simplemente poner tildes a todas.
9. Memoria ortográfica
Creamos tarjetas por parejas.
En una escribimos una palabra que pueda generar dudas:
haber
Y en la otra una pequeña pista, definición o frase:
«Puede funcionar como verbo auxiliar: He terminado los deberes».
Hay que encontrar las parejas correctas.
También podemos utilizar este juego para trabajar palabras que suelen confundirse:
- a ver / haber
- hay / ahí / ay
- hecho / echo
- vaya / valla
- porque / por qué
Estas últimas son especialmente útiles cuando los niños empiezan a escribir textos más largos.
10. Stop ortográfico
Es una adaptación del clásico juego de Stop.
Preparamos varias categorías:
- Nombre
- Animal
- Lugar
- Objeto
- Verbo
- Adjetivo
Elegimos una letra y todos deben completar las categorías.
Hasta aquí sería el juego tradicional.
La diferencia está en la puntuación: una palabra con falta de ortografía no suma puntos.
De repente empiezan a pensar bastante más antes de escribir ?
11. Corrige el WhatsApp
Esta actividad suele resultar especialmente divertida con preadolescentes y adolescentes.
Inventamos conversaciones de WhatsApp llenas de errores:
«Haber si vienes mañana porque emos quedado a las seis.»
El reto consiste en convertirse en corrector y escribir correctamente el mensaje:
«A ver si vienes mañana porque hemos quedado a las seis.»
Podemos exagerar los mensajes y añadir errores de tildes, haches, signos de puntuación o mayúsculas.
Es una forma de trabajar la ortografía utilizando un formato que les resulta mucho más cercano.
12. Cazadores de faltas
Aquí no preparamos nosotros las palabras.
Durante unos días podemos buscar errores ortográficos que encontremos a nuestro alrededor: carteles, anuncios, folletos, publicaciones en redes sociales…
Cuando alguien encuentra uno, lo apunta o le hace una foto y explica cómo debería escribirse correctamente.
Incluso podemos crear en casa o en clase un pequeño «museo de faltas ortográficas».
13. Historias con palabras difíciles
Elegimos cinco palabras que queramos practicar.
Por ejemplo:
- habitación
- viaje
- extranjero
- vegetación
- aventura
El reto consiste en inventar una historia corta en la que aparezcan las cinco palabras.
Además de trabajar ortografía, practicamos vocabulario, expresión escrita e imaginación.
Y las historias que salen cuando les damos palabras que aparentemente no tienen ninguna relación pueden ser bastante divertidas.
14. Duelo de palabras
Dos jugadores se enfrentan.
Una persona propone una palabra y la otra tiene que deletrearla correctamente.
Si acierta, gana un punto.
Después se intercambian los papeles.
Podemos preparar diferentes niveles de dificultad para que el juego vaya complicándose progresivamente.
15. Crea tu propio diccionario de palabras difíciles
Esta es una actividad para mantener durante todo el curso.
Cada vez que nuestro hijo cometa una falta o encuentre una palabra que le cueste recordar, la apunta en su pequeño diccionario personal.
Pero no queremos que se convierta simplemente en otra lista para estudiar.
Podemos añadir:
La palabra correctamente escrita.
Una frase divertida que la incluya.
Un pequeño dibujo.
Una regla o truco para recordarla.
Al final del trimestre podemos recuperar esas palabras y hacer alguno de los juegos anteriores con ellas.
Aprender ortografía jugando
La ortografía necesita práctica, pero repetir no es la única forma de practicar.
Los juegos permiten encontrarse una y otra vez con las mismas palabras sin tener la sensación de estar haciendo siempre el mismo ejercicio.
Y algo que me parece especialmente interesante es utilizar sus propias faltas.
Si vemos que una palabra aparece mal escrita varias veces en los deberes o trabajos del cole, podemos guardarla y utilizarla unos días después en un bingo, un duelo de palabras, una conversación de WhatsApp o un juego de detectives.
Así trabajamos exactamente aquello que necesita reforzar cada niño.
En casa, además, ya estamos en una etapa en la que los juegos demasiado infantiles tienen poco recorrido. Con adolescentes funcionan mucho mejor los retos rápidos, los mensajes de WhatsApp, competir contra el tiempo o intentar detectar errores que ha cometido otra persona.
Y sí, a veces encontrar una falta que ha puesto un adulto aposta parece resultar muchísimo más satisfactorio que escribir ellos la palabra correctamente.
Lo importante es que la ortografía deje de ser únicamente una lista de reglas para memorizar y empiecen a verla y utilizarla dentro de palabras, frases y situaciones reales.
Porque al final aprendemos a escribir bien escribiendo, leyendo, equivocándonos, corrigiendo… y practicando muchas veces.
Solo tenemos que intentar que algunas de esas veces sean también divertidas.
Y aquí os dejo el imprimible. Puedes descargarlo pinchando en el enlace.
CUADERNO IMPRIMIBLE DE ORTOGRAFÍA

Soy madre, economista, profesora de economía y bloguera. En este blog escribo sobre mis andanzas como madre, ocio, manualidades, juegos, imprimibles y todo lo que se me pasa por la mente. Aunque todos los que siguen el blog me llaman Julia, la que da nombre al blog era mi bisabuela, una gran persona y maestra.



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