5 síntomas de que te estás convirtiendo en tu madre

Siempre hemos pensado (y nos incluyo a todas) que cuando fuésemos madres no haríamos alguna de las cosas que hacían las nuestras cuando éramos pequeñas. Y siento deciros… que deben ser cosas de la edad, pero acabamos siendo un clon de ellas.

¿Y cuándo empiezan a aparecer los síntomas? Pues depende de la capacidad de resistencia a la perfección y sobreprotección de cada una. Vamos, cuando pasas junto al mueble de la televisión y te vuelves porque has visto una mota de polvo y le das con la manga de la camiseta; o cuando empiezas a planchar hasta los calzoncillos elásticos. En ese momento has sido poseída por el espíritu de tu madre.

Pero hay una serie de síntomas que delatan que estás en una fase avanzada de la conversión de “madre moderna” a “LA MADRE”.

 

Síntoma 1: RUIDO MAÑANERO

Las madres que no han sido poseídas todavía, se despiertan sigilosamente. Hacen el café, se visten, se “adecentan” y preparan las mochilas para el colegio y todo eso… con máximo silencio para no despertar a sus hijos. Una vez poseída la cosa cambia. Levantan las persianas como si les fuese la vida en ello, hacen el café  rodeada de más ruido que un bar en hora punta… Ahh y si ya son mayores y han salido la noche anterior… no te cabe la menor duda de que es el mejor momento para pasar la aspiradora.

 

Síntoma 2: FRASES CON SENTENCIA

El vocabulario se irá ampliando y se irán añadiendo frases que sentencian cualquier pelea o discusión en casa. Da igual lo que quieran o pidan, si lo acabas con frases como “Porque soy tu madre y punto” “Mientras vivas bajo mi techo…” “Cuando seas padre comerás huevos” “”… definitivamente te has convertido en tu madre.

 

Síntoma 3: REPEINA, RELAME Y REMETE

¿Ya os lo habéis imaginado por el nombre? Sí. En ese momento en que repeinas a tus hijos cual lametazo de vaca, le limpias los churretes de la cara antes de entrar al cole con tu saliva, y cuando le remetes la camisa por los pantalones para que no le de frío en los riñones (aunque estemos a 45 grados)… eres tu madre.

 

Síntoma 4: AMENAZAS Y PREGUNTAS SIN RESPUESTA

Cuando te conviertes en madre prometes ser la más paciente, amable, cariñosa y perfecta que puedas imaginas. Hasta que el espíritu de LA MADRE te posee y cuando no te hacen caso o la lían parda, amenazas con frases como “Como coja la puerta…” “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” “¿Pero a mí me escucha alguien?” “¿Es que tengo que hacerlo todo yo?”… Admitidlo,  las habéis dicho y no una vez.

 

Síntoma 5: EMPATÍA

Empezarás a entender los cambios de humor de tu madre, sus límites de paciencia, sus frases, sus manías… Bienvenida al maravilloso mundo de las madres madres madres de las de toda la vida. Siento decirte que no suele haber antídoto y que al final todas acabamos poseídas por el mismo espíritu. Acéptalo y disfruta!!

¿Y tú? ¿Ya estás poseída?¿Cuándo te diste cuenta de que te habías convertido en tu madre? Esperos vuestros comentarios!!!!!

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