Diario de mi embarazo: Semana 30

Hola a tod@s,
Hace ya algunas semanas que no he escrito en este diario, pero he estado bastante liada. Por el contrario, ahora tengo todo el tiempo del mundo ya que estoy en reposo absoluto desde el jueves pasado.
Llevaba dos semanas que me notaba con contracciones irregulares y sobre todo al hacer esfuerzos o en el trabajo. Pero la semana pasada noté que esas contracciones iban a más. El jueves por la mañana estaba en la oficina y no era capaz de levantarme de la silla y ponerme derecha ni para ir a por un vaso de agua. Así que a las dos de la tarde me fui a urgencias. 


Ya imaginaba que tendría infección de orina, puesto que hace un mes justo tuve otra infección y los síntomas en mi caso eran muy similares (ganas frecuentes de orinar y poca cantidad y “contracciones”). La vez anterior, me comentaron en el hospital que no eran contracciones en sí, que lo que se contraía era la vejiga y que se reflejaba en el útero, pero que no me preocupase que no eran contracciones reales. Por lo tanto, esta vez pensé que era igual.
Llegué a urgencias y les comenté lo que me pasaba. Me hicieron un reconocimiento y un análisis de orina y bingo, infección otra vez. De allí, me mandaron a monitores. Se suponía que serían 20 minutos ya que las contracciones no serían contracciones como tal. El caso es que estuve más de 2 horas!! Y las contracciones sí que eran reales, flojas pero reales y cada 10 minutos.
Hay veces que si ya estás nerviosa, suceden cosas que te ponen aún peor. Como es estar bastante asustada en monitores viendo como se refleja la contracción en el monitor y con un reloj gigante de pared justo enfrente en el que ves que de una a otra sólo pasan 10 minutos y que pase la matrona o ginecóloga, mire el papel que sale del monitor, te mire con cara de pena, te pregunte cómo estás y sólo conteste: “ummmmm”. Y que a los dos minutos, aparezca un enfermero y te diga: “La ginecóloga me ha dicho que te ponga una vía”
En ese momento te entra de todo por el cuerpo, piensas lo impensable e imaginas lo inimaginable. Dos de las horas más largas de mi vida, pensando que Julia quería llegar al mundo antes de tiempo (estaba de 28+6).
Resultado de todo ésto: 8 días de antibiótico para la infección (en la infección anterior sólo fueron 2 días de otro antibiótico más flojo), progesterona cada 12 horas para relajar el útero y bajar las contracciones y sobre todo, reposo absoluto.
Mañana acabo con los antibióticos y parece que en reposo (tumbada en el sofá o la cama) dan menos contracciones y las que dan son más flojas. Pero cada vez que me levanto, vuelven. Además Julia está bastante encajada y al ponerme de pie hace presión sobre la base del útero y hace que éste se contraiga y que no me pueda poner casi ni derecha.
Julia vienes dando guerra, eh?? Tenemos muchas ganas de verte la carita, pero no tan pronto!!
Bueno, ya iré contando cómo va la cosa. Espero que el día de mañana mi niña pueda leer este diario y ver por lo que tiene que pasar una madre para que su princesita llegue al mundo.

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