La hora del baño

       En un artículo anterior, hablábamos de la rutina del sueño. Uno de los consejos que os daba era que el baño formara parte de esa rutina, por ejemplo justo antes de la cena. Hay dos motivos fundamentales por los que os recomiendo este momento. El primero es que el baño les relaje de cara a dormir por la noche. En segundo lugar, las abuelas siempre han dicho que “el agua da hambre” y es cierto.
Por otro lado, no recomiendo bañarlos con jabón a diario mientras que son pequeños. Yo sigo el consejo que me dio una pediatra con mucha experiencia: Añade aceite corporal para bebé en el agua  y altérnalo con el jabón. Si son bebés, jabón dos o tres días en semana y aceite el resto.

Es importante que antes de bañarlo prepares  todo para tenerlo a mano. Al bebé nunca hay que dejarlo sólo en la bañera, así que si estás sin ayuda, prepara antes bien todo aquello que te haga falta: pijama, body, pañal, crema, toalla…

El truco para que el agua tenga la temperatura adecuada es que esté a la temperatura corporal, entre 35Cº y 37Cº.

  El baño es un momento que muchos padres aprovechamos para jugar con nuestros hijos, ya que muchas veces es de los pocos momentos del día en que podemos prestar al niño una mayor atención y disfrutar con ellos. Es increíble la de cosas que ha aprendido mi hijo mientras le bañaba: las partes del cuerpo, a contar con los patitos de goma, canciones… Es un buen momento para disfruta de ellos, si trabajas el resto del día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *